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Fisiología de las autoataduras, autosuspensiones, inversiones y giros

Cabeza abajo y dando vueltas

Qué le pasa a tu cuerpo cuando te atas, te cuelgas, te inviertes y giras. Lo cuenta la ciencia y lo confirmamos, con sorpresas, ocho personas una noche en Bogotá.

El sábado 3 de octubre nos juntamos ocho personas en Bogotá con cuerdas, un tensiómetro y un oxímetro de dedito (que denominamos jocosamente el chiquito). La idea era sencilla: medirnos la presión, el pulso y el oxígeno antes, durante y después de atarnos, colgarnos de cabeza y dar vueltas de manera colaborativa y apoyandonos entre todo el grupo. Nada de competencias, performance, ni de exámen de lo que sabes o no sabes. Pura exploración colectiva.

Este artículo junta tres cosas: lo que explica la fisiología, lo que han aprendido la medicina, el trabajo en alturas y el circo, y lo que nos mostró nuestro propio laboratorio. Spoiler: el cuerpo no siempre hace lo que dice el libro.

Autoatarse es ser artista e instrumento a la vez

Cuando otra persona te ata, alguien más vigila tu cara, tus manos y tu respiración. En la autoatadura esa persona eres tú. Mientras tu cuerpo lidia con la presión de la cuerda o con estar de cabeza, tu cabeza tiene que recordar la secuencia para desatarse y manejar la línea de seguridad.

Por eso vale la pena entender qué está pasando por dentro. Si sabes leer las señales, puedes bajar a tiempo. Y bajar a tiempo también es técnica.

Girar: el oído interno también da vueltas

El equilibrio lo maneja el sistema vestibular, un aparatico dentro del oído. Tiene tres canales en forma de aro llenos de un líquido llamado endolinfa. Cuando giras, el líquido se mueve y le avisa al cerebro hacia dónde y qué tan rápido vas.

Canales semicirculares Endolinfa sigue moviéndose cuando ya frenaste Cóclea (audición)
El oído interno, en versión simplificada. Tres aros con líquido que le cuentan al cerebro cómo te mueves.

El lío llega cuando frenas de golpe. El líquido sigue moviéndose por inercia y el cerebro cree que el mundo todavía gira. Los ojos intentan compensar con movimientos rápidos e involuntarios que se llaman nistagmo. Traducción práctica: por unos segundos no ves bien tus cierres, fricciones, anclajes y/o líneas de vida.

La buena noticia es que esto se entrena. Un estudio del Imperial College London comparó a 29 bailarinas de ballet. Después de girarlas en una silla, las bailarinas tuvieron reflejos oculares y sensación de giro más cortos. Años de piruetas le enseñan al cerebro a bajarle el volumen a esa señal [2].

Trucos que vienen de la danza y el circo

  • Mirada suave. No persigas con los ojos todo lo que pasa; busca un punto en tu propio cuerpo o en tus cuerdas.
  • Centro activo. Un abdomen firme reduce el bamboleo y le facilita el trabajo al oído.
  • Si extiendes brazos o piernas tu cuerpo se ve estilizado pero baja la velocidad de los giros que estas realizando, si encojes tus extremidades y "te haces bolita" los giros aumentan su velocidad.
  • Frena de a poquitos. Parar en seco es lo que más marea y puede ocasionar una descompensación del cuerpo.

De cabeza: la sangre cambia de dirección

La teoría dice que cuando te inviertes, la gravedad manda más sangre hacia el pecho y la cabeza. En el cuello y cerca del corazón hay unos sensores de presión llamados barorreceptores. Al notar el cambio, le piden al corazón que baje el ritmo.

La sangre va hacia el tórax y la cabeza Barorreceptor del arco aórtico Barorreceptor del seno carotídeo Sube la presión en ojos y cara cara llena, nariz tapada, latidos en los oídos
Lo que dice el libro: de cabeza, los sensores de presión avisan y el corazón desacelera.

Hay datos medidos. En un estudio con 21 personas sanas inclinadas apenas 20 grados cabeza abajo durante 15 minutos, el pulso bajó de 76 a 70 latidos por minuto y la presión dentro del ojo subió de 14 a 17 mmHg. La presión arterial casi no se movió [3]. Ojo: eso fue acostadxs en una camilla, sin esfuerzo y sin cuerdas.

Laboratorio SNB · Bogotá · 3 de octubre de 2026

Y entonces nos medimos

Participamos 8 personas. Tomamos presión arterial, pulso y oxígeno en 6 momentos: en reposo, con arnés de cadera y de pecho puestos (en piso), con tensión en el anclaje, de cabeza, después de girar y en reposo final. Siempre con el mismo tensiómetro y el mismo oxímetro.

Pulso del grupo en cada momento

Mediana en latidos por minuto. En rojo, los dos momentos más exigentes.

Reposo inicial8 personas
Atadxs en piso8 personas
Anclaje con tensión7 personas
Inversión6 personas
Tras los giros6 personas
Reposo final7 personas
5 de 6El pulso subió de cabeza. Entre 10 y 43 latidos por encima del reposo. El libro decía que bajaría.
4 de 5La presión también subió. La sistólica aumentó entre 17 y 40 puntos en la inversión.
6 de 6Girar acelera. Todxs quedaron con el pulso arriba, entre 6 y 32 latidos más.
6 de 7El cuerpo se recupera. Tras unos minutos desatadxs, el pulso volvió al punto de partida o más abajo.
3 de 8Se nos escapa el aire. Tres personas notaron apnea o respiración entrecortada en la inversión.
3 de 8Mareo en los giros. Dos leve y una moderado. Cinco personas no sintieron nada.

¿Por qué el pulso subió si la teoría dice que baja? Nuestra lectura, que es una hipótesis y no algo que hayamos medido: en el estudio la gente estaba acostada y quieta. Nosotrxs subimos con fuerza propia, con emoción y por poco tiempo. El esfuerzo y la adrenalina le ganaron al reflejo que frena.

Una persona reportó un poco de frío y mareo, que son señales tempranas de alerta. Nadie tuvo que bajar de emergencia.

Dos sorpresas que no tenían que ver con las cuerdas

La presión con la que llegamos

Cuatro de las ocho personas llegaron con valores de 140/90 o más en alguno de los dos números, medidos en reposo y antes de tocar una cuerda. La American Heart Association considera normal menos de 120/80 y habla de hipertensión en etapa 2 desde 140/90 [8].

Una sola toma, de noche y con nervios, no es un diagnóstico. Pero sí es una buena razón para medirse con calma otro día y consultarlo antes de seguir jugando a estar de cabeza.

El oxígeno a 2.600 metros

En Bogotá respiramos aire con menos oxígeno que en la costa, y el oxímetro lo sabe. Según el Ministerio de Salud de Colombia, el promedio en personas sanas a esta altura es de 93,6 % en hombres y 94,4 % en mujeres, y se sospecha un problema por debajo de 90 % [9]. Así que un 93 aquí es un número tranquilo.

En la inversión aparecieron tres lecturas entre 81 y 84 %. Lo más probable es que fueran errores del aparato, ocasionado por varios factores. El mismo documento explica que el movimiento, el frío y la mala circulación en el dedo alteran la medida, y nosotrxs medíamos con la mano colgando.

Respirar parece obvio hasta que estás de cabeza

Aguantar el aire mientras haces fuerza tiene nombre: maniobra de Valsalva. Sube la presión dentro del pecho, le devuelve menos sangre al corazón y hace que la presión arterial suba y baje en cuatro fases, con un rebote al soltar. También sube la presión dentro del ojo, y se han reportado desmayos [5].

De cabeza, eso se suma a lo que la postura ya está haciendo. La regla es fácil de decir y difícil de cumplir: respira seguido y bota el aire cuando haces el esfuerzo.

Las cuerdas aprietan, y los nervios se quejan

La lesión mejor documentada en shibari es de nervio. Una serie de casos publicada en 2023 describe a 10 personas con 16 lesiones nerviosas. En 9 de las 10 el afectado fue el nervio radial o el femoral (en autoataduras tendemos mas a tener lesiones nerviosas de piernas que de brazos), el que te deja extender la muñeca y los dedos [1].

Cuerda en el tercio medio del brazo ahí el nervio queda contra el hueso Nervio radial Mano o dedos caídos
La zona delicada: la mitad del brazo, donde el nervio radial pasa pegado al hueso.

En esos casos la cuerda estaba en la mitad del brazo o en la parte superior del muslo y las suspensiones duraron entre 5 y 30 minutos, casi siempre de 10 a 15. Las señales fueron mano o dedos caídos, adormecimiento en el dorso de la mano, insesibilidad en la pie y debilidad. Algunas personas se recuperaron en 2 minutos y otras tardaron hasta 5 meses.

En autoatadura esto pesa el doble, porque la mano es tu herramienta para salir. Si se duerme o pierde fuerza, se baja ya, aunque no duela. Y el oxímetro no sirve para esto: puedes marcar un oxígeno perfecto con un nervio aplastado.

En nuestro laboratorio una persona anotó presión y quemazón en la cara interna de la pierna con el arnés de cadera (era su primera vez). Es el tipo de señal que pide aprender primero muy bien la construcción de un arnes, identificar cual de sus variaciones es la más apata para mi propio cuerpo, revisar por dónde pasan las vueltas y con que presión, antes de volver a autosuspenderse.

Colgar quietx: lo que saben en alturas y en el circo

Quienes trabajan con arnés en alturas conocen el trauma por suspensión. Si el cuerpo queda colgado en vertical y sin moverse, la sangre se acumula en las piernas y la persona puede desmayarse repentinamente. Las cintas del arnés (o nuestros arneses de cadera, futumomos, etc) aprietan los vasos de la ingle y lo empeoran. En los estudios que resume un boletín técnico de 3M, la gente aguantó en promedio unos 29 minutos, con un rango enorme: de 5 a 56 [6].

Aquí hay una diferencia clave con el piso. Si te desmayas de pie, caes y la sangre vuelve sola a la cabeza (y eso te salva la vida). Suspendidx y solx, no hay caída que te salve. Por eso la salida rápida (tijeras de seguridad) y la compañía (cuidador, spotter o playparther que te acompañe) no son un lujo.

Del circo también se aprende. Un seguimiento de un año a artistas de circo en Estados Unidos encontró más lesiones en disciplinas aéreas, como trapecio y telas, que en acrobacia de piso. El hombro fue la zona más golpeada, y dos de cada tres lesiones fueron por uso repetitivo y no por un accidente [7]. Moraleja: prácticar, acondicionar el cuerpo y avanzar de a poco importa tanto como saber de flexibilidad, técnica del shibari, anclajes y demás.

Bajar también es técnica

El momento más traicionero no es estar de cabeza. Es volver. Al incorporarte, la sangre se va de un tirón a las piernas y puede venir el mareo. En el laboratorio una persona lo vivió tal cual: se mareó al levantarse después de estar un rato sentada.

1. Horizontal 2. Cuclillas, 2 a 3 min 3. De pie
La bajada por etapas le da tiempo a la presión de acomodarse.

Si aparece el aviso de desmayo (palidez, sudor frío, náuseas, visión de túnel, zumbido), lo que funciona es acostarse. Cuando no se puede de inmediato, la medicina recomienda maniobras de contrapresión: cruzar las piernas apretando piernas, abdomen y glúteos, apretar algo fuerte con la mano, tensar los brazos o ponerse en cuclillas [4].

No lo hagas a solas

Si te quedas con una sola idea, que sea esta: las autoataduras, la autosuspensión, las inversiones y los giros se hacen con alguien al lado que pueda bajarte o auxiliarte en caso de una emergencia, o una reacción del cuerpo no esperada.

  • Tijeras de seguridad o Corta-cuerdas a la mano, donde lo alcances con cualquiera de las dos.
  • Planea la salida antes de subir (cronometra), inicia con tiempos cortos, que poco a poco puedes ir subiendo.
  • Respira. Nada de Apneas (aguantar el aire).
  • Baja por etapas: horizontal, cuclillas, de pie.
  • Bandera Roja: Mareo, visión borrosa, sudor frío, hormigueo o extremidades sin fuerza: se baja de inmediato.
  • Llega hidratadx y comidx. Sin alcohol, y ojo con el exceso de cafeina y energizantes.
  • Si tienes vértigo, glaucoma, presión alta o tomas medicamentos para el corazón, habla primero con tu médicx.
  • Avanza de a poco: primero piso, luego apoyo parcial, luego aire.
  • Si alguien pierde el conocimiento o no se recupera en pocos minutos, llama servicio de ambulancia, o corran a urgencias.

La letra pequeña

Fuimos ocho personas, con aparatos caseros y una sola toma por momento. Algunas fichas quedaron incompletas, y la presión de cabeza se midió con el brazo colgando, que tiende a dar lecturas más bajas. Lo nuestro sirve para conocernos y hacernos mejores preguntas. No es un estudio científico ni un diagnóstico.

Tampoco existe casi investigación médica sobre autoataduras. Lo que contamos viene de campos vecinos, como la fisiología de la inversión, el trabajo en alturas y el circo o las telas. Son analogías razonables, no certezas.

Les invitamos a SNB

Inscribeté a nuestros talleres, eventos, y a nuestro espacio de Práctica Libre de Cuerdas Habilitamos nuestro salon principal, todos los jueves de 6pm a 9pm, para que sigamos compartiendo conocimiento, experiencias, explorando y realizar ataduras de una manera menos riesgosa, con acompañamiento de los gestores de SNB y la Comunidad.

Fuentes

  1. Khodulev y colaboradores. Acute Radial Compressive Neuropathy: The Most Common Injury Induced by Japanese Rope Bondage. Cureus, 2023.
  2. Imperial College London. Ballet dancers' brains adapt to stop them feeling dizzy. Estudio publicado en Cerebral Cortex, 2013.
  3. Chen y colaboradores. Head-down tilt test in healthy subjects. International Journal of Ophthalmology, 2021.
  4. Hutt-Centeno y Mayuga. What can I do when first-line measures are not enough for vasovagal syncope? Cleveland Clinic Journal of Medicine, 2018.
  5. StatPearls. Valsalva Maneuver. Actualizado en 2025.
  6. 3M. Suspension Trauma Technical Bulletin.
  7. BMJ Open Sport & Exercise Medicine. Estudio de Greenspan sobre lesiones en artistas de circo, 2023.
  8. American Heart Association. Understanding Blood Pressure Readings.
  9. Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia. Uso e interpretación de la oximetría de pulso.
  10. Documento base del laboratorio: «Girar y quedar invertidx en las cuerdas: fisiología, desafíos y acondicionamiento para la autoatadura y autosuspensión». Biblioteca SNB, 2026.
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