
El shibari es una práctica tradicional japonesa que consiste en la atadura artística del cuerpo mediante cuerdas. Originado a partir de técnicas de restricción utilizadas en contextos marciales y teatrales, evolucionó hacia una disciplina estética y ritual durante el siglo XX. Su esencia no reside únicamente en la inmovilización, sino en la creación de composiciones visuales que enfatizan las líneas, las formas y la conexión táctil entre los participantes.
Se emplean cuerdas de fibras naturales, predominantemente yute o cáñamo, manipuladas con una serie de nudos y patrones específicos que buscan la seguridad y la comodidad relativa de la persona atada. Cada sesión se fundamenta en un acuerdo consciente y una comunicación continua, estableciendo límites claros y mecanismos de aviso que permiten interrumpir la actividad en cualquier momento. La práctica requiere conocimiento anatómico para evitar lesiones, prestando especial atención a la circulación sanguínea y a la sensibilidad nerviosa.
En su ejecución, el shibari opera en múltiples niveles: como diálogo no verbal entre quienes participan, como exploración de la confianza y la vulnerabilidad, y como ejercicio de presencia y atención plena. El proceso, a menudo lento y metódico, es tan relevante como el resultado visual final. Actualmente, se manifiesta en diversos ámbitos, desde la intimidad privada hasta la fotografía de autor y las performances en vivo, siendo considerado tanto una forma de expresión artística como una vía de conexión interpersonal.
Para el Sr. Berilio, Rigger, y Director de nuestro Proyecto SNB: «El shibari es un espacio de encuentro donde la técnica del cuerpo y la vivencia emocional se funden en una sola experiencia. Es un juego de pareja donde la cuerda es el canal de comunicación no verbal en una práctica de confianza y amor. En mi forma de atar, cuando comienzo una sesión, se crea una burbuja que nos abraza y nos protege del mundo, se construye un espacio donde solo existimos dos y allí no existe el tiempo, allí se escribe una historia única, siento a través de mis sentidos lo que la persona atada desea vivir, sufrimiento, liberación, restricción, pasión o amor, por lo general se crea una catarsis, al final puedes reír, llorar, cantar o simplemente estar en silencio. Ser atado y atar te cambian la vida. Las ataduras construyen, confianza, seguridad, amor propio, sensualidad y vínculos fuertes. Aquí no hay espacio para asumir, aquí todo se negocia desde la honestidad.» (agosto, 2026).
Contenido
Este ciclo de talleres está dirigido a parejas o duplas conformadas por una persona que quiera aprender a atar, y otra que desee ser atada, buscando explorar una nueva forma de intimidad, comunicación no verbal y confianza profunda, e iniciar su camino exploratorio en el mundo del bondage japonés de manera ética y segura. Duplas de amigos, novios, esposos, amantes, playparther, cómplices (mayores de edad, sin importar género u orientación sexual), con la suficiente confianza y madurez para desarrollar los diferentes ejercicios en las clases.
No requiere experiencia, habilidades, ni conocimientos previos; nos enfocaremos en las bases del Shibari (fricciones y ataduras simples) desde una perspectiva de conexión, comunicación y activación de energía sexual usando la respiración consciente, lo que permitirá una inmersión profunda y presente en la práctica de las ataduras. Una vez que domines el contenido de este curso, tendrás las habilidades necesarias para divertirte practicando Shibari o iniciar cursos más avanzados.
Contenido
Definir un nivel en shibari es un tema complicado, el shibari no es una competencia o una ciencia exacta, es una práctica erótica cuyo nivel de complejidad lo da cada pareja de juego y sus propios objetivos. Lo que ofrece Shibari Night Bogotá es un espacio para compartir conocimiento en técnicas y realizar prácticas guiadas y supervisadas para realizar ataduras seguras, con un plan de estudio definido con anticipación.